A propósito de cambio climático con David de Ugarte
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Hoy he conocido a David de Ugarte personalmente, una referencia para mí desde el 2004, cuando decidí iniciar mi blog. Estar cerca de David es contagiarse inmediatamente de su visión positiva y de su convicción de la transnacionalidad, o del sionismo digital como él suele llamar a todas estas experiencias nuevas de identidades virtuales y distribuidas. Gracias David por los dos libros que me has regalado con ese entusiasmo casi militante que contagia.
El evento trataba de Cambio climático global y políticas públicas locales, relatado en directo por David, y convocado por el Ecoperiódico, y moderado brillantemente por Antoni Gutiérrez Rubí.
La reunión me plantea cierto fracaso por parte de la administración pública y los partidos políticos a enfrentar estos temas comunes para enfrentar el cambio climático. Y me queda la sensación de un vocabulario viejo o muy propio de la sociedad industrial: ecología, planeta, sostenibilidad… que poco corresponden a conceptos del siglo XXI, como innovación y conocimiento.
Creo que hay que asumir que estamos ante un cambio humano enorme, y que por tanto no es el planeta que esta en el centro de la atención, sino el hombre, la persona, lo humano que es lo que esta cambiando de forma sustancial. En ese cambio humano, en esa revolución mental hay dos ejes, la innovación y el conocimiento que sustituyen a los viejos conceptos de la política y de la comunicación.
El cambio se esta produciendo de forma rápida en las nuevas maneras de relacionarse, de crear valor, de solucionar aspectos nuevos; incluso en la manera de entretenerse. Ese proceso de innovación constante, muy distribuido además, permite consecuencias en la ecología por supuesto, pero también en la economía o en la política. Un enfoque desde la política de partidos o de medios de comunicación fracasa necesariamente. En fin, sólo son ideas aún temblorosas, por definir mejor, pero cuando insisto en ello es porque percibo una atmósfera por encima de la visión dominante. Por alguna razón Al Gore no influye desde una perspectiva partidista pero si personal. De la misma manera muchas personas estamos recreando situaciones nuevas sin pasar por normas de administración política. (Lo dejo aquí).



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