Se acabó la innovación, lo que toca ahora es la transformación
Vía Ramón Sanguesa doy con esta frase lapidaria. La palabra clave en el 2009 debe ser la transformación y no la innovación. Es decir que debemos más actuar en función de una real transformación de los procedimientos y maneras de hacer cosas, de producir, que simplemente repensar en aspectos nuevos. ¿la palabra innovación esta devaluada?. Hasta aquí he entendido que la ecología es aquella vieja palabra vinculada a los sentimientos utopistas propios de la sociedad industrial y sus males. Que en ese sentido la palabra innovación se presenta como la nueva base sobre la que se articulan las nuevas relaciones entre personas. En tanto que la innovación se hace social y se hace ciudadana se convierte en la base de las maneras como se produce valor en entornos post industriales. Entiendo que estamos entrando en situaciones de caos y de enredaderas y no de orden jerárquico y de árboles sólidos y enraizados. Si tomamos en cuenta que el tiempo, como concepto descriptivo de la actividad humana, es altamente dinámico y veloz, es posible que, en esas coordenadas, lo que se requiera sea transformar constantemente, pues ya no es posible asentar un nuevo valor o producto en el tiempo y darle la oportundad de innovar. [Perdonar este post trascendente en el primer domingo del 2009]



